Esta azotea llegó a nosotros con humedad visible en el techo interior, agua estancada después de cada lluvia y fisuras que llevaban ya un par de temporadas sin atenderse. Es de los casos más comunes que vemos en León: el problema no es nuevo, pero se pospone hasta que ya afecta el interior de la casa.
El diagnóstico
Antes de aplicar cualquier producto, revisamos tres cosas: dónde se está filtrando el agua, qué tan dañada está la superficie y si hay algún desnivel que esté deteniendo el agua en vez de dejarla correr al bajante. En este proyecto encontramos fisuras superficiales, una zona con acumulación de agua estancada y restos de una impermeabilización anterior ya deteriorada.
El proceso
- Limpieza a fondo de la superficie, retirando polvo, musgo y restos de material viejo.
- Sellado de fisuras con producto específico para grietas activas.
- Aplicación de membrana asfáltica en las zonas de mayor riesgo (bajantes, encuentros con muros).
- Aplicación de acrílico fibratado en dos manos sobre toda la superficie, respetando tiempos de secado.
- Revisión final simulando el paso del agua para confirmar que corre correctamente hacia el bajante.
El resultado
La azotea quedó completamente sellada, con una superficie blanca reflejante que además ayuda a bajar la temperatura interior de la casa en época de calor. Este trabajo quedó respaldado con garantía por escrito de 5 años, con opción a sistemas de hasta 10 años según el tipo de membrana que se use.